lunes, 26 de octubre de 2009

Vida normal:::

Durante tanto tiempo estuve en un ir y venir, un torbellino de cosas y obligaciones, la verdad ya me había acostumbrado a vivir corriendo, tratando de compaginar amigos, familia, universidad y congreso... Ahora a tres días de que todo haya terminado y con todo el tiempo como para sentarme a escribir esto, me siento extraña, como si algo me faltara. Siento como si todo este tiempo hubiese estado dentro de un burbuja y que el tiempo se detuvo ante mi, como se supone que deba acostumbrarme de la noche a la mañana a ser un ser humano normal?

Estoy honestamente en una especie de limbo, entre que no me siento ni estudiante ni parte de lo que supuestamente debe ser mi entorno, claro está que agradezco tener tiempo para mis amigas, como las extrañaba, sentarme a comer con ellas sin que nadie venga y me pida firmar ni decidir algo de vida o muerte.

Haciendo un pequeño balance creo que de todo esto gané mucho más de lo que perdí, todos los malos ratos, las noches sin dormir, los días sin comer, las juntas con amigos a las que no fui, las ninguneadas que recibí... nada de eso se le acerca siquiera a lo fuerte y gratificada que hoy me siento. Gané experiencia, fortaleza, tolerancia (una tonelada de tolerancia de hecho), amigos, conocidos y lo gane a él...

Supongo que ni siquiera llega a dimencionar las ganas que tengo de que estuviera aquí disfrutando junto a mi de todo lo que hoy tengo, hoy me siento feliz, pero sin embargo me hace falta una parte de mi y creo que esa parte está bien lejos al sur. Nunca se me pasó por la mente volver a sentir lo que en este momento estoy sintiendo... llegaste y me quebraste el saque, hoy lo que más deseo es que estés aquí y no me sueltes más la mano.

Amor de todo corazón te felicito has hecho un gran trabajo conmigo, convertiste a una persona fría y totalmente enfocada en sus propósitos en una mujer feliz que quiere compartir sus momentos contigo... te adoro vida.

sábado, 10 de octubre de 2009

La magia del Sur

Siempre prometo que voy a escribir más seguido, uf!, pero si supieran lo ocupada que he estado los últimos meses, probablemente me entenderían.

Contextualizándolos un poco, los últimos meses de mi vida los he dedicado a organizar un congreso de estudiantes, actividad que me tiene sumida en un ir y venir de una reunión a otra con una jornada de por lo menos 17 o 18 horas diarias, un completo caos. Por ello y por un par de cosas más, ya me había resignado a la soltería, osea, piensen ustedes, que hombre en su sano juicio entendería que para ver a su mina le tiene que pedir reunión al secretario; por otro lado yo hasta me había conformado y acostumbrado a la idea así que, que más daba.

Hasta que hace un par de semanas a cierto personaje le empezó a bajar el amor de nuevo, para todos los efectos dejémoslo en "don solo", con él, hacía un par de meses, no, más bien a principio de año tuve una pequeña relación de la cual yo salí sin quererlo más enganchada de la cuenta, lo cual me significó varias semanas de andar dando pena por la vida, es que yo lo quise y mucho; entonces cuando él me vino con el interés de nuevo una: me descolocó y dos: revivió muchas cosas para mí.

Así pasaron los días y por cosas que pasaban, nunca logramos juntarnos. Siempre tuve claro que de eso no saldría probablemente nada, porque el va para un lado y yo para otro, es una increíblemente buena persona, pero para una relación no da, porque su norte en este momento es otro. Pero bueno, como les comenté "el destino" nunca nos hizo coincidir en nada y así fue como por temas del congreso me toco viajar a Santiago...

ÉL: Con él fue todo extraño jajaja, presidente de una carrera de cierta universidad del Sur, si me hubiesen contado como serían las cosas nunca jamás lo hubiese creído. A diferencia del caso anterior, con él se dio todo, absolutamente todo jugaba a nuestro favor; yo supuestamente me quedaría en casa de familiares y por un ofrecimiento de la nada me quede en el departamento de una amiga (al igual que él).

Esa noche, nuestra primera cita se podría decir, fue tan extraña jajaja, partimos en un dpto. y terminamos carretiando en una disco gay del centro, aun recuerdo cuando me dijo "por favor, no me vayas a soltar la mano" era mi primera y su primera vez en una disco de ese tipo, pero a decir verdad después de un rato ya se nos había olvidado todo. Esa noche terminó en el dpto.

Al día siguiente, más bien a las horas después él tenía que partir de regreso a su ciudad, nos hubiesen visto, hasta lo fuí a dejar al terminal cual si fuéramos pololos, de ahí todo siguió entre mensaje y mensaje, entre broma y en serio... y he nos ahora. Basta con que les diga que cada vez que suene el celular mi expresión cambia del estres máximo del congreso al una de soberana idiota.

Creanme, tengo más que claro la locura que significa todo esto y mi parte racional me lo recuerda bien seguido, pero qué hago? no se que hizo, pero me desarmó totalmente, pase sin darme siquiera cuenta al mi amor para allá y mi amor para acá, atros!! debe ser eso que llaman "la magia del sur" o quién sabe la maldita primavera que antes sólo me traía alergias este año me lo trajo a él... OH!! no puedo creer que sea yo quien escribe, estoy bien caga!

Con respecto a lo que hubiese pasado de no haberle conocido, lo he pesado harto y a decir verdad probablemente hubiese vuelto con "don sólo", ahora veo que definitivamente el cosmos mismo no quiso que eso ocurriera. Ahora con los pies bien puestos en la tierra no se que va a pasar, sólo se que en una semana ya lo veré de nuevo y por toda una semana, de ahí en adelante, veremos que tan cierto es eso de que "las cosas pasan por algo"