Con el tiempo he comprobado la importancia de cultivar buenos amigos, si bien es cierto me relaciono con bastante gente no podría decir que tengo tantos amigos, tengo, según yo, los suficientes (mis grandes y buenos amigos).
Algunos comparan tener un amigo con tener un hermano, yo no, tal vez porque nunca he tenido una relación tan cercana con la mía, no lo sé. Para mí por el contrario un amigo es algo más que eso, ojala las personas le tomaran el peso a lo que significa tener un buen amigo, piénsenlo, alguien que es capaz de entregarse de la forma en que lo hace un amigo, sin mediar lazo sanguíneo alguno, ese alguien se merece todo mi respeto, un viejo refrán español cita "la casualidad nos hace hermanos pero el corazón nos hace amigos".
Analicemos su origen:
La palabra amigo (del latín “amicus”) podría derivar del verbo “amore” (amar) o bien de “animi” (alma) y “custos” (custodia); en este caso, significaría “el guarda alma”.
Pero hay quien dice que proviene del griego “a” (sin) y “ego” (yo) y que equivaldría a “sin yo”, es decir, “sin ego”.
Una tercera opinión sostiene que "mor" en latín es muerte y que amor sería la negación de la muerte; pero como "a" en latín no es una negación a la manera griega, sino que significa "de" o "desde", visto así, sería "de la muerte" o "desde la muerte".
Las tres definiciones anteriores de una forma u otra nos llevan a un mismo puerto un amigo es aquel para el cual estamos absolutamente desvalidos y que sin embargo es nuestro mayor cobijo.
He escuchado a tanta gente usar y en muchos casos, abusar de esa palabra, cuando somos niños decimos tener tantos amigos y nos enojamos… y nos desenojamos casi a diario, pero al ir creciendo te das cuenta de que ya no tienes tantos amigos como creías, tu vida cambia, cambias de ambiente, de casa, de colegio, de trabajo y mientras más te acercas al fin del camino comienzas a notar que tus amigos los empiezas a contar con los dedos de una sola mano.
Tener un amigo no lo exime de tener diferencias, creo que ese es el primer requisito de una buena amistad, la capacidad de ser y aceptar que un amigo no esta ahí para asentir a todo lo que digas o hagas, muy por el contrario, será probablemente el primero en notar que estas errando, pero también tendrá el tacto o si es necesario la fuerza para hacerte ver tus falencias y si has de caer estará contigo para darte su mano.
Para mí mis amigos son uno de los tesoros más valiosos, hemos vivido momentos buenos, momentos malos, hemos hecho cosas estúpidas, otras no muy cristianas, hemos peleado a muerte y nos hemos reconciliado porque simplemente somos amigos y eso vale más que cualquier desavenencia. Un amigo real tiene eso que creo sólo las madres poseen, el don de olvidar y perdonar desde el fondo de sus corazones; por qué, porque un amigo no sabe de juicios y jamás lanzaría la primera piedra; un proverbio turco previene que "el que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos"…
Amigos míos, gracias, desde lo profundo de mi ser, Gracias por todo lo que han hecho por mí y por lo que estoy segura seguirán haciendo, al igual como yo lo haré por ustedes.
Algunos comparan tener un amigo con tener un hermano, yo no, tal vez porque nunca he tenido una relación tan cercana con la mía, no lo sé. Para mí por el contrario un amigo es algo más que eso, ojala las personas le tomaran el peso a lo que significa tener un buen amigo, piénsenlo, alguien que es capaz de entregarse de la forma en que lo hace un amigo, sin mediar lazo sanguíneo alguno, ese alguien se merece todo mi respeto, un viejo refrán español cita "la casualidad nos hace hermanos pero el corazón nos hace amigos".
Analicemos su origen:
La palabra amigo (del latín “amicus”) podría derivar del verbo “amore” (amar) o bien de “animi” (alma) y “custos” (custodia); en este caso, significaría “el guarda alma”.
Pero hay quien dice que proviene del griego “a” (sin) y “ego” (yo) y que equivaldría a “sin yo”, es decir, “sin ego”.
Una tercera opinión sostiene que "mor" en latín es muerte y que amor sería la negación de la muerte; pero como "a" en latín no es una negación a la manera griega, sino que significa "de" o "desde", visto así, sería "de la muerte" o "desde la muerte".
Las tres definiciones anteriores de una forma u otra nos llevan a un mismo puerto un amigo es aquel para el cual estamos absolutamente desvalidos y que sin embargo es nuestro mayor cobijo.
He escuchado a tanta gente usar y en muchos casos, abusar de esa palabra, cuando somos niños decimos tener tantos amigos y nos enojamos… y nos desenojamos casi a diario, pero al ir creciendo te das cuenta de que ya no tienes tantos amigos como creías, tu vida cambia, cambias de ambiente, de casa, de colegio, de trabajo y mientras más te acercas al fin del camino comienzas a notar que tus amigos los empiezas a contar con los dedos de una sola mano.
Tener un amigo no lo exime de tener diferencias, creo que ese es el primer requisito de una buena amistad, la capacidad de ser y aceptar que un amigo no esta ahí para asentir a todo lo que digas o hagas, muy por el contrario, será probablemente el primero en notar que estas errando, pero también tendrá el tacto o si es necesario la fuerza para hacerte ver tus falencias y si has de caer estará contigo para darte su mano.
Para mí mis amigos son uno de los tesoros más valiosos, hemos vivido momentos buenos, momentos malos, hemos hecho cosas estúpidas, otras no muy cristianas, hemos peleado a muerte y nos hemos reconciliado porque simplemente somos amigos y eso vale más que cualquier desavenencia. Un amigo real tiene eso que creo sólo las madres poseen, el don de olvidar y perdonar desde el fondo de sus corazones; por qué, porque un amigo no sabe de juicios y jamás lanzaría la primera piedra; un proverbio turco previene que "el que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos"…
Amigos míos, gracias, desde lo profundo de mi ser, Gracias por todo lo que han hecho por mí y por lo que estoy segura seguirán haciendo, al igual como yo lo haré por ustedes.
"Un Amigo es aquel que sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere"
1 comentario:
Amiga jamás hubiese querido que pasara lo que pasó, pero soy humana y como tal me equivoco y probablemente ésta no sea la última vez que lo haga, sin embargo si tu no eres capaz de entender que yo nunca haría algo que te dañara por el solo hecho de hacerlo, creo que la que falló no fui solo yo...
El tiempo dirá...
Publicar un comentario